Las espigas de las plantas gramineas son el medio para esparcir sus semillas y reproducirse en la primavera.

 

Cuando están verdes las espigas no son peligrosas ya que no se separan de la planta, pero en primavera y verano cuando se secan se desprenden con facilidad. 

Para favorecer su propagación tienen forma de arpón que les sirve para adherirse para ser transportadas. Su superficie está recubierta por una especie de ganchos casi microscópicos para que queden atrapadas en el pelo de los animales o incluso en la ropa de las personas.

 

Además, para asegurarse su reproducción tienen forma de paraguas con una punta afilada que se clava y las “varitas” se abren en forma de paraguas impidiendo que retrocedan y favoreciendo que se vayan clavando cada vez con más.

Los perros que pasean por zonas de espigas, se les pueden quedar clavadas en:

 

Zonas interdigitales de las patas: 

 

Cuando los perros pisan espigas se les quedan clavadas entre los dedos o almohadillas de las patas y pueden introducirse profundamente.

Al clavarse en la piel, provocan abscesos (zona de infección con pus) originando una fístula, cojeras.

 

En la piel:

 

En cualquier zona del cuerpo: en los perros de pelo largo, es más problemático ya que es difícil detectarlas y más si el color del pelo es similar al de las espigas.

 

Los perros están constantemente lamiéndose la zona y pueden tener heridas, fistulas con supuración, pueden llegar a atravesar la piel y musculo quedando alojadas en tórax, abdomen en donde provocan lesiones graves en órganos.

 

En los oídos:

 

Se encuentran en el interior del oído.

Los perros sienten dolor al tocarles la oreja, molestias que les hace ladear y sacudir la cabeza, tienen la oreja afectada más baja y si no son extraídas rápidamente pueden originar otitis.

 

En la nariz:  

 

Como los perros continuamente olfatean es muy frecuente que se les introduzcan espigas en la nariz.

En estos casos los perros estornudan casi constantemente y con fuerza, incluso pueden llegar a sangrar, se frotan la nariz con las patas y si llevan mucho tiempo en la nariz se producen descargas purulentas.

 

 En los ojos:

 

Cuando se introducen en los ojos, pueden estar alojadas dentro de los parpados, en el interior del tercer parpado o en el globo ocular.

Hay inflamación, enrojecimiento, lagrimeos, supuración y el ojo cerrado por dolor y roce de la espiga. El problema es que se puede complicar por rascado del perro o por la propia espiga dando como resultado ulceras corneales.

 

En la boca:

 

Cuando son tragadas se puede observar en el perro:

Dolor en la boca, dificultad para comer o beber, babeo e incluso sangrado, inflamación de encías y pasado un tiempo secreciones purulentas.

 

En vulva o pene:

 

En estos casos los perros tienen dificultad para orinar, infecciones genitales o urinarias, fistulas y con el paso del tiempo secreciones purulentas.

 

Todos los síntomas aparecen de forma repentina después de un paseo por una zona con espigas.

 

ESPIGAS EN:

Ante la sospecha o confirmación que el perro tiene alguna espiga en cualquier parte del cuerpo, es importante ir al veterinario lo antes posible.

 

La extracción precoz de una espiga será más fácil y evitará que aparezcan con posterioridad problemas mucho más graves, como infecciones, ulceras, fistulas, etc…

 

Que no se puede hacer:

 

NO esperar a que se le pase sin hacer nada.

NO ir al veterinario.

NO intentar sacar la espiga empleando pinzas, aceite, suero…agravaremos el problema.

NO medicar nunca, sin prescripción veterinaria.

 

Como evitar las espigas:

 

No llevar a pasear a los perros a las zonas con gran concentración de espigas y que ya estén secas.

 

En casa revisar al perro después de casa paseo, comprobando que no hay espigas por el cuerpo, patas, ojos… y viendo el comportamiento del perro, si ladea cabeza, se sacude, estornuda ello es indicativo de tener espiga en oído, nariz…

 

Ejemplo de donde se pueden alojar las espigas en las patas y donde habrá que revisar:

Cepillar el pelo como mínimo una vez al día, para que se caigan aquellas espigas que aun no han entrado en la piel.

 

Si el perro es de pelo largo puede ser una buena mediada cortar el pelo, de esta manera son más fáciles de localizar.

 

También se puede recortar un poco los pelos de las patas y el interior de las orejas para que sea más complicado que se enganchen espigas.

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