Es una de las enfermedades caninas más importantes que existen en la actualidad. Supone una zoonosis para el ser humano. En España, junto con otros países europeos, es endémica. 

 

La leishmania NO se transmite a la descendencia, ni  por mordeduras entre perros, pero si puede transmitirse por una trasfusión sanguínea.

 

Tu perro NO te puede transmitir la enfermedad por tocarlo. La transmisión tendría que realizarse por la picadura  de un mosquito parasitado.

 

El parásito de la Leishmaniosis, cuyo nombre es "Leishmania Infantum", es transmitido por las hembras de una especie concreta de MOSQUITO, el "Flebotomo", las especies más importantes en España son: Phlebotomus perniciosus y P. ariasi

 

Cuando la hembra del mosquito pica a un animal infectado e ingiere su sangre, con ella ingiere macrófagos que contienen en su interior los amastigotes. Dentro del mosquito, los amastigotes se transforman en promastigotes, multiplicándose y llegando hasta el aparato digestivo del insecto, de forma que al picar a un nuevo animal sano, le transmiten el parásito.

El parásito de la leishmania se distribuye por distintos órganos del cuerpo a través de la sangre.

El mosquito, Flebotomo tiene mayor actividad al amanecer y al anochecer, se ve atraido por la luz, y habita zonas húmedas protegidas del sol y con abundante materia orgánica (jardines). Por ello, los perros que tienen más posibilidades de ser infectados son los que viven en zonas abiertas, jardines, patios de chaléts, y especialmente los que duermen fuera de la casa.

 

El mosquito es más activo de mayo a septiembre.

 

La leishmaniosis puede manifestarse con una gran variedad de síntomas, dependiendo del grado de infección, del sistema inmunitario del perro afectado y el tipo de respuesta inmunitaria que predomine. No todos los animales tiene los mismos síntomas, ni todos los síntomas posibles aparecen siempre. Los más habituales son:

 

  • Lesiones cutáneas: alopecia, costras, caspa, seborrea, úlceras, crecimiento exagerado de las uñas, engrosamiento de la piel de la nariz y las almohadillas, Falta de pelo alrededor de los ojos.

·         Lesiones viscerales: Síntomas inespecíficos: Apatía, debilidad. anorexia, pérdida de masa muscular, anemia, hemorragias nasales, inflamación de ganglios linfáticos...

 

·         Síntomas específicos: alteraciones renales (glomerulonefritis), alteraciones hepáticas (hepatitis), alteraciones digestivas (colitis ulcerosa) y alteraciones oculares (conjuntivitis y uveítis), Artritis….

 

Diagnostico:

 

Mediante  una prueba específica para la detección del parásito con un análisis de sangre (ELISA, IFI, PCR); además de una analítica completa:hemograma y bioquímica sanguínea (para descartar alteraciones sistemicas), ecografía, análisis de médula ósea.

 

Medidas preventivas:

 

Evitar paseos al amanecer y atardecer sobretodo en temporada de altas temperaturas.

Evitar zonas con residuos, restos orgánicos, deshechos, “basura”, etc…

 

Erradicar las hojarascas y malezas de los alrededores de las viviendas que pueden atraer al flebotomo.

 

En primavera/verano incluir mosquiteras de malla fina (como máximo de 1 mm ), por las noches,  aplicar repelentes en las ventanas sobre todo cuando estemos con la luz encendida para impedir la entrada del insecto.

 

Poner en las habitaciones difusores anti-mosquitos eléctricos.

 

Si es posible poner ventiladores o el aire acondicionado para dificultar que entren los mosquitos a las habitaciones.

 

Proteger a los perros usando antiparasitarios externos como son los collares o pipetas  específicas. Hay que saber que su eficacia no es ilimitada, y  es necesario cambiar el collar cada 3-4 meses y las pipetas una vez al mes.

 

Métodos para estimular y mejorar la respuesta inmunitaria del perro en caso de que hubiera contacto con el parásito:

 

Vacuna frente a la leishmaniosis, CaniLeish. Esta vacuna debe administrarse únicamente en perros  que no tengan la enfermedad, por lo que antes de su administración debe hacerse el análisis de Leishmania para  comprobar que nuestro perro es negativo a la enfermedad.

 

Leishguard jarabe; Su principio activo la Domperidona actúa como inmunomodulador, es decir, estimula la respuesta inmunitaria del animal, concretamente la respuesta celular, se puede administrar también en perros que ya tengan la enfermedad. 

 

Tratamiento:

 

Consiste en mejorar la calidad de vida de nuestro animal. Disminuyendo el número de parásitos hasta casi erradicarlos y mantener la Leishmania como una enfermedad crónica ya que los perros son reservorios de la enfermedad.

 

Existen tratamientos inyectados y orales, la elección dependerá de cada caso.

 

Es muy importante mantener a nuestro animal durante todo el año con productos antiparasitarios externos, para evitar que el mosquito le pique.

 

Durante y después del tratamiento se realizan controles analíticos para comprobar la evolución de la enfermedad.

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